<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" version="2.0">
<channel>
<title>Facultad de Medicina Veterinaria Y Zootecnia</title>
<link>http://hdl.handle.net/20.500.11799/21999</link>
<description/>
<pubDate>Wed, 10 Jun 2026 20:22:27 GMT</pubDate>
<dc:date>2026-06-10T20:22:27Z</dc:date>
<item>
<title>Impacto de la neosporosis en la eficiencia reproductiva y económica del ganado.</title>
<link>http://hdl.handle.net/20.500.11799/144104</link>
<description>Impacto de la neosporosis en la eficiencia reproductiva y económica del ganado.
Martínez Albiter, Edgar
Para la estructuración del presente trabajo se recopiló información sobre el Impacto de la neosporosis en la eficiencia reproductiva y económica del ganado. En el análisis de la información, la propuesta fue la de presentar un trabajo sobre el tema, considerando: Los antecedentes de neosporosis (capítulo 1). Características generales de Neospora caninum (capítulo 2). Epidemiologia y prevalencia de Neospora caninum (capítulo 3). Efecto de Neospora caninum en la eficiencia reproductiva y económica del ganado bovino (capítulo 4), y Diagnóstico, control y prevención para Neospora caninum (capítulo 5). Bajo este contexto, la neosporosis&#13;
bovina fue identificada en 1984 en perros con cuadros neurológicos; entre 1988-1990 se confirmó su existencia en estudios retrospectivos en perros. En México se reportó por primera vez en 1993, y más tarde en Coahuila (1995) y Ciudad de México (1997). N. caninum es un protozoario intracelular de la clase Coccidia, de ciclo biológico heteroxeno facultativo, involucrando a cánidos como hospederos definitivos y bovinos como intermediarios. Presenta tres formas infectivas:&#13;
taquizoítos, bradizoítos y ooquistes, que se diseminan en tejido nervioso, muscular, hepático, renal y cardíaco. Tiene una transmisión horizontal (consumo de material contaminado), o vertical (transplacentaria), siendo esta última clave en la&#13;
persistencia de la enfermedad. Los principales factores de riesgo de la infección en bovinos están asociados a la convivencia estrecha con perros en las unidades de producción. A ello se suman prácticas deficientes de bioseguridad, manejo&#13;
inadecuado de residuos biológicos, almacenamiento incorrecto de agua y alimento, y alta densidad poblacional. Su impacto y prevalencia es global, que varía ampliamente (2-80%), con cifras significativas en México, Europa, China y Sudamérica (su prevalencia es más alta en América Latina del 24%&#13;
aproximadamente). En los bovinos provoca abortos, nacimientos de becerros débiles con signos neurológicos y animales clínicamente sanos pero portadores crónicos. Las pérdidas económicas derivan de muertes fetales, eliminación de vacas infectadas, costos de diagnóstico, inseminación y disminución de la producción lechera. A pesar de los avances para su diagnóstico y estrategias de manejo, no existen tratamientos ni vacunas eficaces, lo que la convierte en un desafío sanitario y económico para la ganadería mundial. El diagnóstico se basa en pruebas como ELISA, inmunofluorescencia indirecta y PCR. Estudios experimentales con toltrazuril y ponazuril han evidenciado efectos prometedores al bloquear la transmisión transplacentaria y eliminar taquizoítos en órganos. La prevención es la estrategia&#13;
más efectiva, basada en buenas prácticas pecuarias: manejo adecuado de alimento y agua, eliminación de animales seropositivos, control de residuos biológicos y restricción de perros en las instalaciones.
</description>
<pubDate>Mon, 25 May 2026 00:00:00 GMT</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://hdl.handle.net/20.500.11799/144104</guid>
<dc:date>2026-05-25T00:00:00Z</dc:date>
</item>
<item>
<title>Miasis por gusano barrenador un proceso patológico emergente</title>
<link>http://hdl.handle.net/20.500.11799/143944</link>
<description>Miasis por gusano barrenador un proceso patológico emergente
Mariano Torres, Luis Ángel
El objetivo de este trabajo fue conjuntar información Cochliomyia hominivorax a fin de conocer las implicaciones en salud animal de este agente. En el análisis de la información se refiere que la mosca del gusano barrenador del ganado (GBG), fue identificada en 1958 por Charles Coquerel. Cochliomyia hominivorax es un parásito que puede afectar tanto a los animales como al hombre. Su distribución histórica abarca desde EE. UU. hasta Sudamérica. Para 1959, la USDA inició su erradicación en EE. UU., lográndolo en 1966; sin embargo, han surgido brotes en África, el Caribe y Asia. En América Central, aunque se declaró erradicado en 2006, han reaparecido focos en países como Panamá, Costa Rica, Nicaragua y Honduras, con miles de casos reportados entre 2022 y 2025, lo que representa una amenaza para la salud animal y pública en la región. Con la creación de la Comisión México- Americana y el establecimiento de una planta productora de moscas estériles en Chiapas (1976), permitió como estrategia declarar libres del GBG a varios estados del sureste del país en 1991. Sin embargo, reaparece en México y se notifica en noviembre del 2024 en el estado de Chiapas, por lo que el incremento en el número de casos y el avance progresivo que representa esta problemática de interés zoosanitario se requiere la formulación de planes de contención, manejo y erradicación del territorio mexicano. La mosca del GBG afecta gravemente la salud y productividad animal. Deposita sus huevos en heridas, donde las larvas se alimentan de tejidos vivos, causa daño traumático, irritante y tóxico en los tejidos, generando necrosis, infecciones secundarias y riesgo de septicemia e infecciones y, en casos severos, la muerte. Su ciclo de vida se adapta al clima, que ocurre en 18 a 90 días según la temperatura. El diagnóstico de la cocliomiasis implica la inspección minuciosa de heridas en animales y humanos vulnerables, este se realiza mediante la extracción cuidadosa de larvas, su conservación en alcohol y posterior análisis morfológico y molecular (su identificación precisa es clave para un tratamiento y control adecuados). El diagnóstico diferencial del GBG se basa en distinguirla de otras especies de moscas causantes de miasis. El tratamiento incluye extracción de larvas, aplicación de larvicidas como ivermectina y cipermetrina. Para el control y prevención del GBG se requieren estrategias sanitarias, vigilancia epidemiológica y campañas educativas en zonas endémicas. Al aplicar barreras de defensa: requisitos zoosanitarios, monitoreo activo y respuesta ante brotes; así como acciones de cuarentena, tratamientos larvicidas, control de movilización y monitoreo de fauna silvestre, es factible lograr su control y erradicación del país.
</description>
<pubDate>Thu, 19 Mar 2026 00:00:00 GMT</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://hdl.handle.net/20.500.11799/143944</guid>
<dc:date>2026-03-19T00:00:00Z</dc:date>
</item>
<item>
<title>Proteinuria and Electrophoretic Pattern in Dogs with Comorbidities Associated with Chronic Kidney Disease</title>
<link>http://hdl.handle.net/20.500.11799/143906</link>
<description>Proteinuria and Electrophoretic Pattern in Dogs with Comorbidities Associated with Chronic Kidney Disease
Pérez-Sanchez, Alicia Pamela; PERINI PERERA, SOFIA; Del Ángel Caraza, J; QUIJANO HERNANDEZ, ISRAEL; Sergio Recillas-Morales, /
In animals with chronic pathologies, the detection of proteinuria via the proteinuria: crea- tininuria ratio (UPC) and urinary protein electrophoresis allows for the early diagnosis of chronic kidney disease (CKD). The objective of this work was to identify and determine the magnitude of proteinuria and its electrophoretic pattern characterization in dogs with chronic diseases pathophysi- ologically related to proteinuria. With the studied patients, five groups were formed. The control group (CG) contained non-proteinuric cases. The cases with proteinuria were classified into four groups according to the concurrent disease: chronic inflammatory diseases (IG), neoplasms (NG), heart diseases (HG), and endocrine diseases (EG). For the statistical analysis, descriptive statistics and non-parametric tests were used. Data from 264 dogs were obtained; in the disease groups, proteinuria was observed in more than 30% as the only finding of kidney disease, evidencing a greater risk factor for proteinuria in the HG group (OR 4.047, CI 1.894–8.644, p &lt; 0.0001). In the HG, NG, and EG groups, a higher frequency of glomerular pattern (GEP) related to glomerular hypertension was observed; in the IG, a higher frequency of mixed pattern (MEP) was observed. These findings are secondary to the hyperfiltration process that affects the glomerulus and the renal tubule.
</description>
<pubDate>Wed, 19 Apr 2023 00:00:00 GMT</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://hdl.handle.net/20.500.11799/143906</guid>
<dc:date>2023-04-19T00:00:00Z</dc:date>
</item>
<item>
<title>A Retrospective Study of Laparoscopic Cryptorchidectomy in 19 Cats with Intra-Abdominal Testes</title>
<link>http://hdl.handle.net/20.500.11799/143905</link>
<description>A Retrospective Study of Laparoscopic Cryptorchidectomy in 19 Cats with Intra-Abdominal Testes
Villalobos Gomez, JJ; Del Ángel Caraza, J; Tapia Araya, A; Brandao, F; Hernández López, CA; Martínez Gomariz, FM; Botero Crespo, CE; Properzi, R
Cryptorchidism is the failure of one or both testes to descend into the scrotum and remain there by 7–8 months of age and is considered the most common congenital disease in male dogs and cats. The prevalence of cryptorchidism in cats is 1.3–6.2%, and can be categorized as unilateral or bilateral and, depending on the location of the testes, as intra-abdominal, inguinal, or pre-scrotal. Due to the risk of testicular torsion, the development of testicular neoplasia and the fact that the cryptorchid testes still produce testosterone, cryptorchidectomy is the treatment of choice for these affected cats. For the intra-abdominal testes, a laparotomy for a caudal midline approach is generally recommended. However, laparoscopy in cryptorchidectomy in cats has been documented in a few clinical cases reports. The aim of the study was to report the short-term clinical outcomes for 19 cryptorchid cats with intra-abdominal testes that underwent cryptorchidectomy with laparoscopic techniques. The results of this study suggest that laparoscopic cryptorchidectomy is an appropriate procedure to treat cryptorchid cats, with all benefits of the minimal invasive surgery, such as a better visibility of abdominal structures, shorter hospitalization times, lower morbidity, less surgical site infections, and most importantly, minimized surgical pain and discomfort.
</description>
<pubDate>Tue, 03 Jan 2023 00:00:00 GMT</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://hdl.handle.net/20.500.11799/143905</guid>
<dc:date>2023-01-03T00:00:00Z</dc:date>
</item>
</channel>
</rss>
