Resumen:
Hablar de la evolución del ser humano implica, de manera necesaria, analizar las estructuras que han regido su vida en comunidad. A lo largo de la historia, la política y el derecho se han consolidado como los dos instrumentos más potentes para modelar la convivencia social. Aunque la realidad contemporánea suele mostrar un desapego o indiferencia hacia estas disciplinas, la modernidad nos recuerda que las instituciones políticas y jurídicas no surgen en el vacío: son el reflejo de una concepción específica de la condición humana. Es ahí donde la antropología y la política se encuentran, ofreciendo un marco teórico crucial para entender los fundamentos del Estado.
La pregunta por la naturaleza humana ha sido uno de los pilares fundamentales sobre los cuales se ha edificado la teoría política a lo largo de la historia. Comprender qué es el ser humano, cuáles son sus pasiones, motivaciones y alcances racionales, no constituye un mero ejercicio de contemplación filosófica o antropológica aislada; por el contrario, representa el cimiento indispensable para justificar la existencia, estructura y legitimidad del orden social y del Estado. Toda arquitectura institucional y toda propuesta metodológica sobre el ejercicio del poder político parten, de manera explícita o implícita, de un supuesto antropológico que define las capacidades y las limitaciones de los individuos que han de ser gobernados o que han de gobernar.
Descripción:
Aunque las relaciones sociales contemporáneas son innegablemente complejas, las perspectivas de Maquiavelo, Hobbes y Kant ofrecen un anclaje realista para comprender el poder. La vigencia de estos autores radica en que sus propuestas no parten de abstracciones, sino de una serie de factores antropológicos, históricos y jurídicos que interactúan entre sí. Dichos elementos resultan indispensables para articular una explicación profunda de los fenómenos políticos y sociales que estructuran al Estado.
La presente investigación, titulada tiene como objetivo primordial analizar de forma comparativa cómo la conceptualización del ser humano en estos tres pensadores determina y da forma a sus respectivas teorías políticas. A través de un recorrido analítico por sus contextos históricos y sus obras, se busca demostrar que la transición desde un estado natural caracterizado recurrentemente por el conflicto, el egoísmo o la insociabilidad hacia un orden civil o cosmopolita está directamente condicionada por la lectura que cada autor hace de la esencia humana. Es por ello por lo que este trabajo de investigación se divide en 4 capítulos para analizar de manera eficaz cada parte para entender la relación entre si y de esa manera comprender y hacer una teoría más eficiente.