Resumen:
El futbol femenil en México ha experimentado una transformación significativa durante las últimas décadas, pasando de ser una práctica con escasa visibilidad y pocas oportunidades de desarrollo a convertirse en un fenómeno deportivo y social en constante crecimiento. Durante gran parte del siglo XX, las mujeres que deseaban practicar este deporte enfrentaron diversos obstáculos relacionados con los estereotipos de género, la falta de apoyo institucional y la ausencia de estructuras competitivas que permitieran su formación y profesionalización. A pesar de estas limitaciones, distintas generaciones de futbolistas continuaron impulsando la disciplina, demostrando que el talento y la pasión por el Futbol no son exclusivos de los hombres.
Un momento clave para el desarrollo del Futbol femenil en México fue la creación de la Liga MX Femenil en 2017. Este acontecimiento marcó un antes y un después en la historia del deporte nacional, ya que permitió la consolidación de una competencia profesional respaldada por la Federación Mexicana de Futbol. Desde entonces, la liga ha contribuido al crecimiento de la disciplina mediante la generación de espacios competitivos, la visibilización de las jugadoras y el fortalecimiento de los procesos de formación deportiva. Asimismo, el aumento en la asistencia a los estadios, el interés de patrocinadores y la presencia en medios de comunicación han demostrado que existe una afición cada vez más comprometida con el desarrollo del Futbol femenil.
Sin embargo, el crecimiento de la disciplina no depende únicamente de las categorías profesionales. El fortalecimiento del Futbol femenil requiere de una estructura integral que contemple procesos formativos, categorías de desarrollo y espacios de competencia para jóvenes futbolistas. En este sentido, la creación de la Liga TDP Femenil representa un avance importante dentro del sistema futbolístico mexicano, ya que brinda oportunidades a jugadoras que buscan continuar su formación y acercarse al profesionalismo. Esta categoría funciona como un puente entre el Futbol amateur y las ligas de mayor nivel, permitiendo que nuevas generaciones desarrollen sus capacidades en entornos competitivos.