Resumen:
Fusarium oxysporum es el agente causal de la marchitez en cultivos de importancia económica. Su manejo y control radica en el uso de químicos sistémicos como el sulfato de cobre pentahidratado y benzimidazoles, sin embargo, se ha reportado que, ante su aplicación éstos pueden ocasionar resistencia y toxicidad en las plantas. Por lo anterior, es necesario recurrir a nuevas estrategias ecológicas y amigables con el ambiente como es el control biorracional. El objetivo del presente trabajo fue evaluar el potencial de un método biorracional en el control del complejo Fusarium oxysporum. Se realizó el aislamiento e identificación molecular de tres cepas de Fusarium (FusA, FusB, FusC), obtenidas de plantas de Agave cupreata con síntomas de marchitez. Como tratamiento biorracional se consideró el uso de Trichoderma longibranchiatum; se realizaron pruebas de antagonismo mediante la técnica de cultivos duales para evaluar el potencial de control de T. longibranchiatum hacia las tres cepas de F. oxysporum, las muestras se incubaron a 25°C durante siete días, donde se evaluó el porcentaje de inhibición del patógeno y se identificó el mecanismo de acción utilizado por el hongo antagonista. La identificación molecular permitió ubicar a las cepas fúngicas dentro del complejo F. oxysporum (FOSC). Los resultados mostraron la capacidad de T. longibrachiatum para inhibir el crecimiento de las tres cepas del complejo F. oxysporum en un rango del 72.1-83.58 %.; siendo la cepa FUSB la que presentó una mayor inhibición de su crecimiento. Por otra parte, el antagonismo estuvo mediado principalmente por competencia y micoparasitísmo.
Descripción:
Fusarium oxysporum es el agente causal de la marchitez en cultivos de importancia económica. Su manejo y control radica en el uso de químicos sistémicos como el sulfato de cobre pentahidratado y benzimidazoles, sin embargo, se ha reportado que, ante su aplicación éstos pueden ocasionar resistencia y toxicidad en las plantas. Por lo anterior, es necesario recurrir a nuevas estrategias ecológicas y amigables con el ambiente como es el control biorracional. El objetivo del presente trabajo fue evaluar el potencial de un método biorracional en el control del complejo Fusarium oxysporum. Se realizó el aislamiento e identificación molecular de tres cepas de Fusarium (FusA, FusB, FusC), obtenidas de plantas de Agave cupreata con síntomas de marchitez. Como tratamiento biorracional se consideró el uso de Trichoderma longibranchiatum; se realizaron pruebas de antagonismo mediante la técnica de cultivos duales para evaluar el potencial de control de T. longibranchiatum hacia las tres cepas de F. oxysporum, las muestras se incubaron a 25°C durante siete días, donde se evaluó el porcentaje de inhibición del patógeno y se identificó el mecanismo de acción utilizado por el hongo antagonista. La identificación molecular permitió ubicar a las cepas fúngicas dentro del complejo F. oxysporum (FOSC). Los resultados mostraron la capacidad de T. longibrachiatum para inhibir el crecimiento de las tres cepas del complejo F. oxysporum en un rango del 72.1-83.58 %.; siendo la cepa FUSB la que presentó una mayor inhibición de su crecimiento. Por otra parte, el antagonismo estuvo mediado principalmente por competencia y micoparasitísmo.