Resumen:
Partimos de reconocer que es necesario aproximarnos al estudio de la movilidad humana con dos perspectivas como
banderas: la mirada de género y el enfoque de derechos humanos, teniendo en cuenta las relaciones desiguales de poder que se dan en la vida social, así como la asignación diferenciada de roles en los procesos de construcción de las identidades y en la reproducción del bienestar de las personas
(León, 2014).