Resumen:
El incremento sostenido en la incidencia del cáncer ha conducido a un uso intensivo y
prolongado de fármacos antineoplásicos, entre los que destacan el cisplatino y el imatinib por
su consolidado posicionamiento terapéutico. Sin embargo, su amplia aplicación clínica ha
suscitado crecientes preocupaciones ambientales, ya que ambos compuestos han sido
detectados en efluentes municipales (<0.31 µg/L), hospitalarios (<140 µg/L) e incluso en
aguas superficiales (<0.039 µg/L). Aunque existen algunos estudios sobre sus efectos
tóxicos, el conocimiento disponible sigue siendo fragmentario, debido a que la mayoría de
las investigaciones se ha realizado en invertebrados y a concentraciones varios órdenes de
magnitud superiores a las ambientalmente reportadas. Asimismo, aún no se cuenta con
evaluaciones integrales que articulen de manera simultánea respuestas bioquímicas,
moleculares y conductuales. En este estudio se abordó esta brecha de conocimiento mediante
la evaluación del estrés oxidativo, la expresión génica diferencial y las alteraciones
conductuales en adultos de Danio rerio expuestos a cisplatino e imatinib. Los resultados
mostraron que los peces cebra expuestos a cisplatino (2, 5 y 10 μg/L) e imatinib (0.1, 1 y 10
μg/L) presentaron alteraciones consistentes del comportamiento exploratorio, lo que generó
fenotipos convergentes compatibles con estados análogos a la ansiedad, aunque sustentados
en perfiles conductuales y fisiopatológicos diferenciados. Estas alteraciones se asociaron con
una inhibición significativa de la actividad de la acetilcolinesterasa en el cerebro de Danio
rerio, lo que indica una disrupción funcional del sistema colinérgico mediada por
mecanismos distintos. Paralelamente, el estrés oxidativo emergió como un eje central de la
toxicidad inducida por ambos fármacos, manifestándose mediante patrones tisulares
específicos para cada compuesto y una clara tendencia dosis-dependiente en los
biomarcadores de daño oxidativo. A nivel molecular, el cisplatino activó rutas asociadas al
daño genómico, al estrés del retículo endoplásmico y a la disfunción mitocondrial, mientras
que el imatinib promovió la activación de la apoptosis intrínseca junto con la supresión de
respuestas adaptativas reguladas por AMPK. En síntesis, ambos fármacos inducen
neurotoxicidad y efectos multiorgánicos en Danio rerio a concentraciones ambientalmente
relevantes, lo que evidencia un potencial riesgo ecotoxicológico asociado a su presencia en
ecosistemas acuáticos.