Resumen:
La mayoría de las lesiones cariosas ocurren en las superficies oclusales, que son ocho veces más susceptibles a la caries debido a la anatomía retentiva de fosas y fisuras, lo que representa una condición desafiante para la limpieza. Los selladores son una importante medida preventiva en lesiones de caries oclusales; aunque su eficacia está documentada y la disponibilidad de información se encuentra en las guías de práctica clínica, los selladores de fosas y fisuras (SFF) aún están infrautilizados. Varios factores, como la experiencia del operador, el aislamiento, el acondicionamiento de la superficie del esmalte, la aplicación de una capa de unión intermedia, entre otros, podrían desempeñar un papel en la retención de SFF.
Objetivo: Evaluar in vitro, la resistencia al desalojo (SBS) y el índice de adhesivo remanente (ARI) de selladores de fosas y fisuras posterior al acondicionamiento del esmalte con diferentes agentes autograbantes (AG) de nueva generación; además, se evaluaron los patrones de grabado y la porosidad de la superficie del esmalte después de las técnicas de grabado ácido y autograbado, utilizando el software ImageJ.
Métodos: El proyecto se dividió en dos fases. Fase I. Terceros molares sanos no erupcionados extirpados quirúrgicamente por razones terapéuticas (n=25p/g), fueron asignados aleatoriamente a seis grupos. Se aplicó grabado convencional (GC) o agentes de autograbado (AG) antes de la unión de los selladores de fosas y fisuras. Las superficies acondicionadas con esmalte se evaluaron mediante MEB con aumentos de 500X, 1000X y 2000X para determinar los patrones de grabado. Posteriormente, se adhirieron a la superficie del esmalte 25 bloques de SFF (3 × 2 × 1,5 mm) p/g.
Las muestras se almacenaron en agua a 37 °C durante 24 h, previo a la prueba SBS y ARI. Para SBS se utilizaron ANOVA unidireccional y pruebas estadísticas de Tamhane; mientras que U de Mann-Whitney y Kruskal-Wallis se emplearon para ARI (p ≤ 0.05). Fase II. Seis muestras de esmalte dental de terceros molares sanos no erupcionados se asignaron aleatoriamente a 6 grupos: Control, Grabado convencional (GC) [GC_3M y GC_Kuraray] o Autograbado (AG) [AG_Kuraray, AG1_Shofu y AG2_Shofu]. Las micrografías MEB se obtuvieron con un aumento de 200X. Posteriormente, el conteo de poros y el perímetro fueron determinados por el software ImageJ. Se usaron ANOVA unidireccional y la prueba post-hoc de Tamhane para comparar el número de poros entre los grupos. El perímetro de poro se evaluó mediante la prueba de Kruskal-Wallis. La significación se estableció en p≤0,05.
Resultados: Fase I. Para la prueba SBS, los grupos GC_SFF_3M y AG1_SFF_Shofu mostraron los valores más bajos (8.74 ± 402 y 8.75 ± 3.90, respectivamente). Las puntuaciones más altas se observaron en el grupo AG_SFF_Kuraray (13.46 ± 5.83). Se encontraron diferencias significativas en las evaluaciones de SBS y ARI. Todos los grupos experimentales mostraron un patrón de grabado tipo 1. Fase II. El análisis morfológico mostró una superficie lisa y algunas microporosidades, para esmalte no tratado. Los grupos experimentales presentaron diferentes morfologías relacionadas con las técnicas de grabado. El recuento de poros mostró diferencias estadísticas entre todos los grupos. El conteo de poros más alto fue evidente en AG2_Shofu, y AG1_Shofu exhibió el más pequeño. Además, el perímetro de los poros de los grupos AG_Kuraray y AG2_Shofu fue significativamente diferente de todos los grupos experimentales; sin embargo, el valor de perímetro de poro más pequeño estaba en AG2_Shofu. Por otro lado, GC_3M y AG1_Shofu presentaron valores de perímetro similares al grupo control.
Conclusiones: Fase I. El patrón de grabado fue menos pronunciado en los grupos de autograbado, que mostraron un rendimiento in vitro igual o superior en comparación con los agentes de grabado convencionales. El uso clínico de agentes de autograbado podría recomendarse antes de la aplicación de selladores de fosas y fisuras en nuevos protocolos dentales. El mejor desempeño in vitro se observó cuando ambos materiales aplicados, el agente de autograbado y el sellador de fosas y fisuras tenían 10-metacriloiloxidecil di hidrógeno fosfato en su composición química. Fase II. Todas las técnicas de grabado mostraron un aumento en el número de poros, con una evidente reducción del perímetro, con características específicas según la técnica y el agente utilizado. La porosidad del esmalte resultó en tres patrones de porosidad: leve, moderada y pronunciada.