Resumen:
El sonido está presente en nuestra vida cotidiana, la música y el habla, son dos ejemplos simples, o la imagen de un bebé en un ultrasonido cotidiano. En muchos casos, es necesario controlar la propagación de las ondas sonoras, y obtener beneficio de ello. Una de las estrategias más innovadoras para este control, es el uso de guías de onda basadas en defectos en cristales fonónicos. Estos materiales permiten manipular el sonido o ultrasonido con una precisión que permite, por ejemplo, confinarlo en un espacio específico, abriendo nuevas posibilidades en diversas aplicaciones tecnológicas.