Resumen:
Considerando al dibujo como generador de imágenes, las cuales se encuentran entre la necesidad de establecer nexos con la realidad a través de la representación, a la vez que son operaciones para imaginar -es decir, se encuentran entre lo que se sabe y lo que se desea-, se aborda al tiempo como un elemento inherente a su práctica, ya que es su ejercicio lo que determina la presencia, funciones, y las consecuencias emotivas y significativas del dibujo, lo que repercute en su relación con el espectador, además de ser una temática recurrente en el propio dibujo