Resumen:
La Luxación Patelar, es una de las enfermedades ortopédicas más frecuentes en perros, ocurre cuando la patela es desplazada fuera del canal rotuliano, representando una de las causas más frecuentes de cojera en los perros. Cuando en este desplazamiento la patela se apoya en la cara interior, se denomina Luxación Patelar Medial, y hacia la cara exterior, Luxación Patelar Lateral. Las más frecuentes son las luxaciones mediales (~80%), presentándose principalmente en perros de razas pequeñas. Las luxaciones laterales, con mayor incidencia en adultos de razas pequeñas y cachorros de razas grandes. Este padecimiento ocasionalmente ocurre por un traumatismo, aunque por lo general se asocia a otros factores, entre los cuales la raza del perro suele ser determinante. En una alta proporción, ocurren por anomalías congénitas y esqueléticas que afectan la alineación de la extremidad. El objetivo fue realizar una revisión bibliográfica sobre la luxación patelar en perros como patología anatómica y reportar un caso de una luxación patelar medial en un canino. En la revisión bibliográfica, se compila información sobre diferentes aspectos anatómicos, presentación, características de la patología, así como también se integra información sobre los métodos diagnósticos, tratamientos veterinarios y abordajes quirúrgicos. El caso clínico que se reporta, es el de un canino macho de la raza Chihuahua, que presentaba problemas en el miembro posterior derecho, identificando los dueños que al correr la mascota empezó a cojear y estirar la pata. Durante el examen ortopédico, en la exploración por palpación de la extremidad, al rotar la patela se confirma la luxación, descartando la ruptura de ligamento. Para evaluar el grado de lesión se realizó el estudio radiográfico, el plan terapéutico incluyó la cirugía para corrección de luxación por método de Trocleoplastía en cuña, realizada por un médico veterinario certificado. En el postoperatorio además de la restricción de actividad, se integró el manejo farmacológico con analgésicos, antiinflamatorios, antibióticos, limpieza constante de la herida y aplicación de crema cicatrizante. El canino tuvo una evolución positiva. Es importante priorizar la atención de este tipo de lesiones para evitar mayores daños en la extremidad, que reduzcan la calidad de vida del animal y puedan derivar en otras complicaciones.