Resumen:
Una de las consecuencias de la reforma a la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos (CPEUM) de junio del año 2011 es la obligación para los operadores
del Derecho de interpretar y aplicar Derechos Humanos en cada caso que se presenta.
Además, el Estado mexicano se encuentra obligado a ratificar lo dispuesto por tratados
internacionales en materia de Derechos Humanos y aplicarlos en la vida jurídica del país
para garantizar una vida digna a los habitantes.
En el caso del Derecho de Familia, resulta complejo regular bajo una misma
línea, a partir de los diferentes modelos de familia que salen de la heteronormatividad y
las formas tradicionales en que esta se fundaba, pues se trata de una figura que se
encuentra en constante dinámica social. Con base en ello, se realiza una revisión a los
antecedentes históricos para comprender a las primeras familias y algunas estructuras
que se encontraban reconocidas; posteriormente se hace una revisión a parte de la
literatura clásica sobre derecho filiatorio y algunos atributos de la persona como lo es el
nombre; se hace un análisis de la constitucionalización del derecho de familia bajo una
perspectiva de derechos humanos y dirigido hacia la protección de niños, niñas y
adolescentes (NNA), para finalmente evidenciar algunas figuras que están
transformando a la familia y que se encuentran reconocidas por los Derechos Humanos
y al mismo tiempo son oprimidas por los cánones hegemónicos que se encuentran en
intrínsecos en el cuerpo normativo; y con base en ello proponer una serie de soluciones
que permitan mejorar el Sistema Jurídico mexicano.