Resumen:
El texto analiza la situación del manejo del agua en Morelos a partir del enfoque de la gobernanza y de las relaciones intergubernamentales entre los ámbitos federal, estatal y municipal. El capítulo parte del reconocimiento de la creciente complejidad de los problemas hídricos, vinculados al cambio climático, el crecimiento urbano desordenado y la sobreexplotación de los acuíferos. Aunque en el imaginario social Morelos es percibido como una entidad con abundancia de agua, el acelerado crecimiento poblacional —especialmente en las zonas metropolitanas de Cuernavaca y Cuautla— ha generado presiones importantes sobre los recursos hídricos, evidenciando deficiencias en planeación territorial, tratamiento de aguas residuales y recuperación de infraestructura.
Asimismo, se destaca que, si bien la cobertura de agua potable y alcantarillado es elevada, existe un fuerte rezago en infraestructura de potabilización y saneamiento, pues muchas plantas operan muy por debajo de su capacidad instalada. El mayor uso del agua corresponde al sector agrícola, pero el abastecimiento urbano depende en gran medida de acuíferos que comienzan a mostrar signos de estrés. El texto subraya la necesidad de promover una “nueva cultura del agua” basada en principios de sostenibilidad, equidad y responsabilidad social, además de replantear esquemas tarifarios y fortalecer la conciencia ciudadana sobre los costos reales del servicio.
Finalmente, el capítulo examina la gobernanza del agua como una alternativa para enfrentar las limitaciones institucionales del gobierno, promoviendo la participación ciudadana y la coordinación entre órdenes de gobierno. Sin embargo, se identifican obstáculos como debilidad institucional municipal, prácticas caciquiles en la gestión comunitaria del recurso y, de manera preocupante, la intervención del crimen organizado mediante extorsiones vinculadas al uso del agua. Aunque el marco legal define claramente las atribuciones de cada nivel de gobierno, su aplicación es desigual. En conclusión, el fortalecimiento institucional, la cooperación intergubernamental y la participación social efectiva son condiciones indispensables para garantizar el derecho humano al agua en el estado de Morelos.