Resumen:
Los médicos residentes en etapa de adiestramientos son profesionales de la
medicina en formación, después de haber sido seleccionados a través del Examen
Nacional de Residencias Médicas (ENARM). Este proceso de selección permite a
los aspirantes a ingresar al sistema de enseñanza de especialidad médica, que
integra el aprendizaje teórico con la practica intensiva bajo supervisión de médicos
especialistas. Durante un periodo de tres a seis años, dependiendo de la
especialidad seleccionada, los médicos residentes en etapa de adiestramiento se
familiarizan y obtienen aptitudes y habilidades clínicas. Sin embargo, su papel es
uno de los pilares de la estructura del Sistema Nacional de Salud, haciendo que si
situación laboral se vea debatida en condiciones de excesiva carga laboral, de
responsabilidades y de violaciones de los derechos humanos y laborales.
A lo largo de su adiestramiento, los médicos residentes enfrentan jornadas de
trabajo que superan en demasía los límites establecidos por el artículo 123 de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, con horarios laborales que
pueden rebasar las 80 horas semanales. Aunado a ello, la remuneración que
reciben es inferior en comparación con otros profesionales con el mismo grado
académico, a pesar de que su desempeño y carga de trabajo son equiparables.
Además, la existencia e imposición del programa “Rotación de Campo”, forma parte
indiscutible de los requisitos de la residencia, mismo que implica el traslado a
unidades médicas de otras entidades federativas del país, en condiciones de
ruralidad, y con recursos limitados e insuficientes. En estos entornos, los médicos
residentes asumen responsabilidades equivalentes a un especialista, pero en
condiciones mucho más controversiales: largas horas de trabajo, falta de
supervisión y escasez de material.