Descripción:
Como capacidad mental el intelecto humano constituye una de las cualidades
que lo distinguen y distancian respecto al reino animal y vegetal. Al menos es una
creencia racionalmente aceptada, no obstante, hay evidencia que contradice y
trasciende este reduccionismo con la aparición de la Inteligencia Artificial. Pero
¿qué es propiamente intelegigencia? ¿comprender, entender algo? En griego nous,
noesis se traduce como pensamiento e intelecto, respectivamente; en tanto el
latín intelligentia es comprender, percibir. Alude a “la” capacidad de entendimiento,
y su aplicación para adaptarse al entorno; resolver desde el conocimiento la
ad-diversidad de retos. Implica una habilidad cognitiva que involucra razonar y
aprehender la experiencia.
Ahora, la inteligencia deviene artificial en el conjunto de tecnologías
que posibilitan a las computadoras desplieguen una diversidad de funciones
avanzadas –y complejas– entre ellas, la capacidad de analizar datos, comprender,
traducir lenguaje hablado y escrito; hacer recomendaciones entre muchas
otras alternativas. Los datos constituyen la materia prima de la IA e, incluso,
derivan como un proyecto global de gran envergadura: Big Data, perfilando
probablemente, una ciencia de datos, como ya se enuncia.