Resumen:
Durante mucho tiempo y hasta nuestros días, la filosofía marx-engelsiana ha sido criticada y subordinada al peso de las dictaduras comunistas del siglo XX, asociándola al totalitarismo, a la represión y al estancamiento social, imposibilitando que se reconozca en el pensamiento de Karl Marx una profunda dimensión antropológica. La revolución causada por la publicación por parte del Instituto Marx-Engels de los Manuscritos económico-filosóficos y de los Elementos fundamentales para la crítica de la economía política (Grundrisse) hizo que, en la década de 1960, una serie de intelectuales a lo largo del globo comenzaran a reformular el ideario marxista más bien como una antropología, haciendo hincapié en la configuración de un humanismo dejando de concebirlo como un sistema económico-político.
El objetivo de este trabajo es exponer y recuperar esa tradición humanista, rastreando sus improntas fundamentales y mostrando su valor teórico. Para ello, se expone la recepción de esta perspectiva en algunos teóricos que supieron leer en Marx no solo un crítico de la economía política, sino un pensador de la alienación y del proyecto de una emancipación integral del ser humano. La investigación demuestra, además, que este humanismo no es desviación hermenéutica, sino que se apoya en textos fundamentales del propio Marx —especialmente los mencionados Manuscritos y los Grundrisse—, así como la fundamentación y estructuración de cuatro conceptos clave (enajenación, emancipación, fetichización y trabajo) en los que se esboza una antropología filosófica que concibe al hombre como un ser histórico y en busca de la recuperación de su libertad.