Resumen:
La historia de la ciencia está llena de grandes nombres dentro de la física que tuvieron ocasión de expresar inquietudes filosóficas respecto a su trabajo; la primer mitad del siglo XX fue la cuna de un movimiento científico y filosófico que buscaba agotar toda la información, y llegar a visualizar todas las consecuencias posibles sembradas por la teoría de la relatividad y la teoría cuántica, esta última arrojando resultados tan polémicos en los estadios más avanzados de su investigación, que su forma presentada hasta ese momento fue objeto de rechazo por parte de algunos personajes que antes ayudaron en su impulso. Erwin Schrödinger, Albert Einstein, y David Bohm (entre otros) formaron un bloque de pensamiento que buscaba resistir a la interpretación ortodoxa de la Mecánica Cuántica, y en su desenvolvimiento, presentaron ideas científicas y filosóficas que la tradición académica de la filosofía y la historia de la ciencia han rescatado y ampliado en reiteradas ocasiones.
No sucede lo mismo con Max Planck, a quien aparte de otorgarle el título de padre de la Mecánica Cuántica, sus ideas filosóficas no han recibido el mismo nivel de reconocimiento que su trabajo científico, sin buscar indagar en las causas de tal situación, sí se persigue como objetivo en el presente trabajo llenar este hueco quizá no hasta agotarlo, pero sí lo suficiente como para que pueda ser retomado por quienes deseen ahondar más en el tema. Es una investigación de tipo documental que parte de una metodología filosófica cartesiana, con breves rescates de la tradición analítica. Su importancia reside en la unión de su carácter inédito junto a la aspiración de incorporarse a algunos debates de la epistemología contemporánea.