Resumen:
Desde la epistemología de Humberto Maturana, lo real se concibe como un entramado de
relaciones de posibilidad, sin verdades absolutas ni una realidad independiente del
observador. Aquello que se considera real o verdadero adquiere sentido únicamente dentro
de contextos históricos, biológicos y relacionales específicos. Por ello, conocer no implica
representar un mundo externo dado, sino una operación propia de los sistemas vivos,
determinada por su organización lingüística deribada del conjuto emocional que
establecemos con nuestro entorno.
Por lo anterior, la biología permite comprender las condiciones relacionales que hacen
posible el conocer, situando siempre al observador dentro del proceso que explica. La
realidad emerge así como una construcción dinámica producto de la interacción entre los
organismos y su entorno. La autopoiesis da cuenta de cómo los sistemas vivos validan sus
propias coherencias, haciendo del conocimiento una construcción histórica, relacional y
siempre revisable.