Resumen:
La música High Energy se consolidó en la Ciudad de México durante la década de 1980 como una manifestación cultural urbana que permitió a diversos grupos sociales construir espacios de identidad y pertenencia a través de la música y el baile. En este contexto, la comunidad vinculada a este movimiento desarrolló formas de interacción, expresión y convivencia que reflejaron sentimientos, significados y prácticas colectivas propias de la vida urbana, convirtiendo el baile y la música en elementos centrales para la articulación de esta cultura.
El artículo analiza, desde un enfoque cualitativo, el origen, auge y desarrollo del High Energy en la capital mexicana, destacando cómo las manifestaciones culturales surgen de la necesidad de comunicar valores, creencias y modos de comportamiento dentro de determinadas colectividades. A partir de este análisis se plantea que la música de alta energía no solo fue una tendencia musical, sino también un fenómeno sociocultural que contribuyó a la construcción de identidad y a la configuración de dinámicas culturales en la Ciudad de México en la década de 1980.