Resumen:
La producción masiva y la disposición inadecuada de plásticos han generado una acumulación ambiental
persistente de microplásticos (MPs, <5 mm) y nanoplásticos (NPs, <1 µm), reconocidos actualmente
como contaminantes emergentes de alta preocupación para la salud pública. Esta revisión sistemática,
elaborada con base en los lineamientos PRISMA, analizó 15 artículos seleccionados de PubMed y
Google Scholar para sintetizar la evidencia sobre los mecanismos toxicológicos inducidos por MPs y
NPs y sus implicaciones en la salud humana. Los resultados muestran que estas partículas inducen estrés
oxidativo mediante la generación excesiva de especies reactivas de oxígeno (ROS), con consecuente
daño al ADN, peroxidación lipídica e inflamación crónica. Además, actúan como vectores de
disruptores endocrinos como bisfenol A (BPA), ftalatos y metales pesados, potenciando sus efectos
tóxicos mediante mecanismos sinérgicos. La evidencia experimental asocia la exposición prolongada a
NPs derivados de PET con transformación neoplásica in vitro y activación de vías oncogénicas como
PI3K/AKT/mTOR. Se han identificado MPs en tejidos tumorales humanos de cáncer pulmonar,
colorrectal, gástrico, cervical y mamario. No obstante, persisten limitaciones metodológicas
importantes, incluyendo ausencia de protocolos estandarizados y escasez de estudios epidemiológicos
longitudinales en humanos. Los hallazgos resaltan la necesidad urgente de fortalecer la investigación
multidisciplinaria y desarrollar regulaciones que limiten la exposición humana a estos contaminantes
plásticos.