Resumen:
La articulación temporomandibular (ATM) es una de las estructuras más complejas del sistema estomatognático, cuya biomecánica involucra desplazamientos tridimensionales altamente coordinados entre el cóndilo mandibular y la cavidad glenoidea del hueso temporal. Dentro de los parámetros clínicos fundamentales para el diagnóstico y tratamiento de disfunciones temporomandibulares, la dimensión de la pared medial del cóndilo mandibular y el ángulo de Bennett juegan un papel crucial, no solo en la caracterización morfológica articular, sino también en la programación de dispositivos como los articuladores semi-ajustables. Tradicionalmente, estos valores han sido considerados bajo medidas anatómicas estandarizadas, derivados de estudios anatómicos clásicos y modelos teóricos idealizados que no contemplan la variabilidad interindividual ni las particularidades morfofuncionales del paciente.
El ángulo de Bennett, definido como el desplazamiento medial del cóndilo de balance durante los movimientos de lateralidad mandibular, ha sido históricamente establecido en rangos promedio entre 7° y 15°, dependiendo del autor. De igual forma, la distancia de la pared medial del cóndilo respecto al polo interno ha sido asumida como un valor constante de 0° en diversos protocolos clínicos, influenciando directamente en el diseño de guías oclusales, procedimientos de prótesis fija como puentes, coronas, carillas, entre otros. No obstante, diversos estudios han puesto en evidencia que tales parámetros no necesariamente reflejan la realidad anatómica de todos los pacientes, lo cual puede conducir a errores diagnósticos, discrepancias oclusales, iatrogénicas o limitaciones terapéuticas si no se consideran las variaciones morfológicas individuales. La pared anterior del cóndilo mandibular, en el contexto de la articulación temporomandibular y del uso del articulador, hace referencia a la superficie anterior del cóndilo que se relaciona con la eminencia articular del hueso temporal. Durante los movimientos mandibulares, especialmente en protrusión y lateralidad, el cóndilo se desplaza hacia adelante y hacia abajo siguiendo la inclinación de esta eminencia. Esta trayectoria condilar es un determinante importante de la oclusión, ya que condiciona la forma de las superficies oclusales y el patrón de movimiento mandibular. Comprender la anatomía y posición del cóndilo mandibular es fundamental para el diagnóstico y tratamiento de alteraciones del sistema estomatognático y para la correcta reproducción de los movimientos en el articulador. (1)
Con la introducción de técnicas de imagen de alta resolución como la tomografía axial computarizada (TAC), y más recientemente la tomografía computarizada de haz cónico (CBCT), se ha posibilitado un análisis detallado, tridimensional y cuantificable de la anatomía condilar y su entorno. Estas tecnologías permiten la determinación precisa de dimensiones óseas y angulares sin recurrir a aproximaciones indirectas, ofreciendo un panorama realista de la diversidad anatómica de la población. En este contexto, surge la necesidad de comparar críticamente las medidas teóricas convencionalmente aceptadas con aquellas determinadas mediante TAC en una muestra clínica actual, con el fin de establecer si existen diferencias estadísticamente significativas que justifiquen la reevaluación de los estándares de referencia empleados en odontología restauradora.
El presente estudio tiene como objetivo analizar la variación dimensional de la pared medial del cóndilo mandibular, el ángulo de la pared lateral y el ángulo de la pared anterior entre las medidas teóricas estandarizadas y las obtenidas mediante tomografía axial computarizada en pacientes atendidos en la Facultad de Odontología de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx). A través de esta comparación, se pretende evidenciar el grado de divergencia entre las medidas anatómicas estandarizadas en la bibliografía y la realidad morfológica de la población estudiada a través de las TAC, aportando datos que podrían enriquecer las guías clínicas de diagnóstico y planificación de tratamientos, con un enfoque centrado en la individualización y la evidencia anatómica de alta precisión.
En suma, la presente investigación se inscribe en el marco de una odontología basada en evidencia, con el propósito de actualizar y contextualizar los parámetros funcionales del cóndilo mandibular en función de tecnologías diagnósticas contemporáneas, buscando mejorar los estándares de atención clínica y fomentar una práctica profesional más precisa, segura y personalizada.