Resumen:
se proponen diversas alternativas
que involucran a la comunidad universitaria (alumnos, docentes, personal
administrativo y, particularmente, concesionarios de las cafeterías en la
universidad), para lograr una transición exitosa en la transformación de
la cultura alimentaria no sólo universitaria, sino de la población en el país.
Para ello, exponen, primeramente, la afectación al consumidor de
alimentos, cuya mente está colonizada por la mercadotecnia de los productos
comestibles hiperprocesados y la necesidad de migrar hacia una
alimentación sana y sostenible. Ello requiere pasar por un periodo preparatorio
de desintoxicación visual, auditiva, emocional y, a la par, por un
proceso de reeducación del sentido del gusto, de las papilas gustativas y
de los sentidos en general, para lograr apreciar los alimentos sugeridos
por la Ley General de Alimentación Adecuada y Sostenible (lgaas), que
planteó el Gobierno de México en abril de 2024, y que se adoptó en la
Universidad Autónoma del Estado de México. No obstante, al no haber
una propuesta preparatoria de aplicación, provocó un vacío de insumos en las cafeterías universitarias, lo cual mostró una población universitaria
en general, y con sus excepciones, adicta a la comida ultraprocesada,
así como la escasa planeación y creatividad de los y las concesionarias de
las cafeterías.
Para lograr su aplicación vinculada con los productos de mercados
agroecológicos, también abordan alternativas de acceso y consumo desde
el enfoque solidario, considerando las escasas posibilidades económicas
de la mayoría estudiantil. Atendiendo a esta problemática, en el segundo
apartado se plantea el involucramiento de la academia, la investigación,
la vinculación y la difusión cultural, para hacer posible la transición al
cambio cognitivo y práctico de la alimentación saludable, en donde toda
la comunidad esté involucrada.
Proponen, así, diferentes alternativas, enlazando las directrices de la
Responsabilidad Social Universitaria (rsu) con el Modelo Úrsula de F. Valeys.
Ello se aplica a la gestión de una cafetería universitaria, a través de las
12 metas del modelo con sus respectivos indicadores: la salud, la solidaridad
y la sostenibilidad. A partir de éstos, se conforma una plataforma de la
que se desprenden los 4 ejes básicos de trabajo: I. Gestión organizacional,
II. Formación, III. Cognición y IV. Participación social.
Descripción:
Es una propuesta hacia la transición a la Ley General de Alimentación Adecuada y
Sostenible provocó una crisis de vacío de insumos en las cafeterías universitarias,
lo cual mostró una población universitaria (en general, no en
particular, porque sí hay varias excepciones) adicta a la comida ultraprocesada,
así como una escasa planeación y creatividad de los y las
cocesionarias de las cafeterías, dado que, al llegar la fecha límite que dio
el Gobierno de México para incorporar productos acordes con la nueva
alimentación, los tomó desprevenidos.