Resumen:
La ciudad y el viento mantiene dos grandes vestiduras: el enlace con lo histórico (la Guerra Cristera) y los momentos más expresivos de la Biblia. No obstante, existe un hecho todavía más irrefutable y que tiene relación directa con lo católico (las dos vestiduras de la novela concuerdan en ello): lo verdaderamente importante se halla en comprender y sostener la colectividad, anulando a su vez la individualidad de cada personaje, puesto que para una creencia hegemónica esta construcción le es inútil. Los personajes que se seleccionaron en el presente trabajo presumen un final que mantiene inevitablemente el sentido humano, no sólo porque tienen la concepción de una persona de carne y hueso, sino porque existen elementos que no pueden eludir, tales como los sueños, los deseos, los anhelos, el miedo, la duda, problemas existenciales o de identidad, un físico que se menciona y que justamente ayuda a que no olvidemos que estamos frente a personajes que representan los valores humanos y un destino meramente mortal: la vida y la muerte. Así, pues, ellos no logran encontrar un equilibrio entre lo aprendido de su dogma y lo que les acontece en su realidad. La moral, entonces, depende de la necesidad y ésta es diferente en cada caso, en cada personaje que actúa, pero que inevitablemente es una decisión, un hecho humano y que no comprende de dogmas ni de posiciones políticas.