Resumen:
Hoy en día, la obesidad, diabetes y síndrome metabólico se han convertido en problemas de salud pública tales como enfermedades asociadas con un desequilibrio entre la ingesta y el gasto calórico, lo que ha llevado al desarrollo de sustitutos de los edulcorantes hipercalóricos. Aunque la industria alimentaria ha desarrollado muchos edulcorantes artificiales, los consumidores se interesan cada vez más por las alternativas naturales (Ché et al., 2018)
Los endulzantes naturales son una opción al azúcar tradicional, ya que la mayoría de ellos proceden de plantas. Se utilizan como sustitutos del azúcar debido a su baja contribución calórica. Entre los edulcorantes más habituales se encuentra Stevia que es un edulcorante que se deriva de las hojas de la planta Stevia (Stevia rebaudiana). Se caracteriza por su intenso dulzor que se debe a la presencia de glucósidos de esteviol en la planta. Estos glucósidos son responsables del sabor dulce y son mucho más dulces que el azúcar. Stevia ha ganado popularidad como alternativa natural (Agulló et al., 2022).
Los edulcorantes al igual que otros excipientes agregados a los alimentos y medicamentos deben ser seguros para el consumo en virtud de la Ley Federal de Alimentos, Medicamentos y Cosméticos. La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA por sus siglas en inglés) determina si el ingrediente es seguro para su uso previsto en función de estudios científicos más recientes disponibles, de igual forma la FDA establece el nivel de ingesta diaria admisible (ADI por sus siglas en inglés). La ADI es una estimación de la cantidad de una sustancia presente en los alimentos o agua potable que puede consumirse diariamente durante toda la vida sin que se aprecie un riesgo en su vida (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, 2023).
La FAO/JECFA ha desarrollado especificaciones para las pruebas fisicoquímicas y límites que Stevia debe cumplir para ser considerara inocuo, incluidas la cantidad máxima permitida de metales pesados tales como plomo, arsénico y mercurio (Perrier et al., 2018). Por esta razón las mediciones de metales pesados deben realizarse utilizando técnicas analíticas que puedan medir concentraciones en el rango de partes por billón o menos. La espectrometría de masas con plasma acoplado inductivamente (ICP-MS) es una técnica analítica para el análisis elemental. Se puede medir y cuantificar casi todos los elementos metálicos de la tabla periódica en diferentes tipos de muestras y matrices.
La validación de métodos analíticos persigue el propósito de demostrar que este es apropiado para la tarea en cuestión y ofrece un cálculo fidedigno del valor real de la muestra analizada. El rendimiento del método analítico se probará a través de diferentes pruebas, criterios prestablecidos en función de la especificación de la muestra y tipo de medición a realizar. (Barnett et al., 2013).