Resumen:
La tesis central de este artículo es que el análisis fenomenológico de la avaricia permite radicalizar la crítica marxiana del dinero —especialmente aquella desarrollada en los Grundrisse— al reconducir dicha crítica, centrada en la acumulación como fuerza natural del capitalismo, hacia su sustrato afectivo y sentimental: la experiencia de una carencia infinita, que funciona como motivación mistificada del capitalismo postindustrial. En una primera instancia, describo la correspondencia estructural entre el dinero y la avaricia a partir de los análisis de Marx en los Manuscritos de Economía y Filosofía, donde la avaricia aparece como una de las tres condiciones estructurales del capital (junto con la competencia y los monopolios). En El capital, esta fuerza de acumulación se encarna y escenifica en la génesis misma del capitalismo. En una segunda sección, analizo la función ideológica del concepto de «ganancia» en el sistema capitalista, tanto en su vínculo con el dinero como en su expresión como forma de razón autónoma: una racionalidad instrumental que contrasta con el concepto husserliano de racionalidad desarrollado en los ensayos sobre la Renovación del hombre y la cultura. Finalmente, propongo —en un sentido programático— el agón como contravalor de la pleonexía y como posibilidad para una renovación moral de la competencia económica.