Resumen:
La ciencia surgió desde que en el siglo XVI se decidió hacer una separación del totalitarismo eclesiástico con el resto de la sociedad, debido a dos movimientos revolucionarios: el Renacimiento y la Reforma. Entre las razones había una necesidad imperante de concebir un nuevo mundo y transicionar de la economía feudal a la capitalista (Bernal, 1954: 366).
En la actualidad, la ciencia y tecnología son indudablemente el emblema del progreso y el conocimiento más cercano hacia la verdad. No por nada el conocimiento científico se ha legitimado debido a la ventaja económica que ha beneficiado a los países más desarrollados.
Por esto mismo, se tiene la creencia de que la inversión en el sector educativo produzca ciudadanos más capacitados y, por ende, apuntala a un mejor desarrollo económico, cultural y social de una nación. Cuando en la realidad, si no se modifican “las estructuras políticas, administrativas y sindicales y mentales de todos los participantes del proceso y sistema educativos no se podrán conseguir mejores resultados escolares, educativos ni científicos” (Loría Díaz, 2023: 30).
No obstante, la calidad educativa en México resulta estar por debajo del promedio global, según la última evaluación del Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA). Los resultados fueron 395 en matemáticas, 415 en lectura y 410 en ciencias, en comparación con la calificación general de 472 en matemáticas, 476 en lectura y 485 en ciencias (Ruiz-Healy, 2023).