Resumen:
La gran empresa capitalista tiene como uno de sus objetivos
el crecer a las más altas tasas posibles, para garantizar
un lugar en un mercado oligopólico donde rivaliza
con otras grandes empresas. El intento por conseguir dicho
objetivo, amalgamado con uno más, el incrementar su
rentabilidad y ganancias, le han conducido a la búsqueda
e implementación de nuevas tecnologías que potencien
sus capacidades. Tal búsqueda, a través de un largo proceso,
le ha permitido fragmentar el proceso de producción, y a su vez, le ha abierto la posibilidad de seleccionar
aquellas partes del mismo que le son más rentables.