Resumen:
La Danza de los Arrieros no solo rememora una práctica laboral esencial del pasado, sino que también resignifica esta actividad como un componente central de la identidad cultural de las comunidades. Su estructura coreográfica integra elementos como la música tradicional, los pasos rítmicos que evocan el andar de las mulas, el vestuario que remite a la indumentaria de los arrieros y la recreación simbólica del viaje. Además, esta danza se ha vinculado a las festividades religiosas locales, convirtiéndose en una ofrenda ritual a los santos patronos y reforzando su dimensión espiritual